DIRIGENTES, ¡DENSE CUENTA!. ¡¿Precios obreros y populares?!


Foto:@UruguayLateCAP


El hincha de Peñarol viene de un semestre para el olvido. Se arrancó lindo en lo futbolístico, ganando los clásicos de verano y la Supercopa uruguaya, pero esto no duró más de 2 meses. Al iniciar el campeonato uruguayo 2022, el equipo se fue cayendo en picada partido a partido, hasta encontrarse en su situación actual: quinto en el apertura y cuarto en la fase de grupos de la Copa Libertadores.

El hincha como siempre bancando al club en todas. Domingo de noche, entre semana, en Montevideo, en Paysandú, en Paraguay o en donde sea; siempre le da prioridad a los colores y nunca defrauda.

Por otra parte están los dirigentes, que ante la situación futbolística del club, y económica en la que se encuentra la mayoría de la sociedad, deciden aumentar la cuota social, los precios de las entradas, los precios en la gastronomía del Campeón del Siglo, mantener precios elevadísimos en la tienda oficial del club y no ofrecer una amplia variedad de beneficios para los socios.

El anterior fin de semana, Peñarol disputó el partido correspondiente por la onceava fecha del Apertura ante Montevideo Wanderers FC; donde los hinchas aurinegros se llevaron la desagradable sorpresa de que los tan queridos alfajores CAP, ya no se encuentran a la venta en las tribunas; sumado a esto, se aumentaron los precios de todos los productos, y algunos ya ni se venden.

Como todos saben hay circunstancias que son características de nuestro fútbol. El que hace años asiste a cualquier escenario del fútbol uruguayo sabe que los vendedores que rondan las tribunas cada partido (ya sea vendiendo snacks, churros, helados, etc.) son tradicionales en nuestro país y resulta raro ir a un encuentro y no verlos. Ni que hablar de uno de los personajes que caracterizan las tribunas peñarolenses: “Tyson”, debido a esta medida tomada por el Club, ya no podrá desarrollar la actividad que lo ayudaba a salir adelante y era fuente de su ingreso. Como él, muchos laburantes más que se han quedado sin su trabajo de cada fin de semana.

Pareciera broma, pero es la realidad. Hoy por hoy, el hincha carbonero se encuentra devastado en todo sentido; lo único que lo aguanta es el corazón y el amor a los colores más hermosos del mundo: el amarillo y el negro.

Los dirigentes saben de nuestro sentimiento anormal, que aunque Peñarol no gane, vaya último o primero, en las buenas y en las malas “la banda siempre va a estar”, y ahí es donde se aprovechan con el constante aumento de precios para poder sacarle el poco dinero que al fanático le queda para apoderarse de él.

¿A qué se debe esta nota y el malestar del pueblo manya? Los dirigentes decidieron en este mes de mayo cambiar de empresa de gastronomía, haciendo negocios con la empresa argentina Kinko, perjudicando al fanático carbonero por "chirolas". No solo afectando al bolsillo del hincha, sino también dejando sin trabajo a varios carboneros que se hacían sus pesitos para vivir, vendiendo en el estadio.

Señores dirigentes, por favor, REPLANTÉENSE los precios y los beneficios que le quieren ofrecer a sus hinchas. Peñarol es nada más y nada menos que el club del pueblo y como tal, merece precios accesibles para poder disfrutar cada fin de semana o cada vez que juegue el club, en familia.


Autores: Theo Fonseca y Sofía Lomazzi.

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