Intermiedo



Foto: Diario El País


El pasado sábado Peñarol cerro su tétrico semestre con una derrota 1-0 ante un diezmado Cerro Largo en el Estadio Campeón del Siglo. Hablar del partido y hacer un análisis de lo que transcurrió en los 90 minutos sería faltarles al respeto y desperdiciar su tiempo, simplemente lean cualquier otra crónica como la del partido contra Defensor o de otra derrota. Porque Peñarol jugo 15 fechas igual, igual de mal, los rendimientos bajos vinieron de los mismos jugadores, los más salvables también. 6 meses donde absolutamente todo salio mal, no solo adentro de la cancha quedando últimos en uno de los grupos más accesibles de la Libertadores y 5tos en el amateur Campeonato Uruguayo con un total de 15 goles entre ambas competiciones (10 en el torneo local promediando 0,67 goles por partido, récord históricamente malo) y 5 en el ámbito internacional, sino que también lo fue en las tribunas, con una dirigencia que se encargo de alejar a las familias con precios descabellados para un show medio pelo. Las repetidas muestras de conformismo de nuestro presidente con este plantel en los programas deportivos de nuestro país (aquellos que alimentan bocas a base de hablar mal de Peñarol), en vez de hacer una autocritica y admitir que con el área deportiva se quedaron cortos a la hora de armar el equipo para este año son de las cosas que más preocupan al parcial mirasol. La autocritica debe venir por parte de los jugadores a su vez. Muchos tienen que reconocer que no están al nivel de una institución como Peñarol y rescindir sus compromisos contractuales como lo hizo Nicolás Gaitán, por ejemplo. También la tiene que hacer el técnico Mauricio Larriera, hacerse cargo del mal manejo de los juveniles este período y entender que esto es lo que hay y que con esto no se puede aspirar a futbol champagne, con suerte llega a vino en caja. A lo que voy es, si el entrenador no puede adaptar a los jugadores al sistema, debe adaptar el sistema a los jugadores.


Ni bien se conocieron los rivales para el Torneo Intermedio, comenzaron las malas noticias comprobando una vez más que la única ‘’Paz’’ que hay en Los Aromos es Rubén. Se dieron a conocer las bajas del ´´Pachi´´ Carrizo (nos uso de centro vacunatorio, dio las gracias y encamino su vuelta a Cerro Porteño), Lucas Viatri quien sufrió un desgarro y se perderá las primeras fechas del torneo y la del ´´Canario´´ Álvarez Martínez, quien (por fin) fue vendido al Sassuolo de Italia y se espera que viaje a tierras tanas en estos días. Ademas Peñarol no podrá incorporar jugadores para el torneo, así que fichajes como Nicolás Milesi deberán esperar hasta el Torneo Clausura para vestir la camiseta del Decano. Mirando el lado positivo se redujeron bastante los precios de las entradas y se le permitirá el ingreso gratis a los menores de 10 años.


La expectativa para el torneo es poca y con razones. Un equipo corto se acorta aún más y se seguirá acortando a partir de la tercera o cuarta fecha ya que expiran más prestamos y contratos como los de Pablo Cepellini, Edgar Elizalde y Jairo O'Neill (aunque este ultimo se espera que renueve). Ojala este equivocado y este plantel pueda reconvertirse y encontrar su juego y después de tanto, cambiar la pisada hacia un cierre de año más positivo.


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